Tras varios meses sin escribir, he vuelto a mi senda, mejor dicho estoy volviendo a mi senda creativa, o mejor dicho todavía mi dark passenger me está guiando hacia una senda que siento como mágica. Para los que no sean fans de la serie de televisión Dexter, os voy a explicar un poco de que va ésto de El dark Passenger, Dexter es un forense en el departamento de homicidios de Miami, pero detrás de esa vida, también resulta ser un asesino que solo mata a otros asesinos, desde pequeño tuvo la necesidad de matar, y a esa necesidad él la llama su “Oscuro pasajero” como si alguien le acompañara en todo momento, una necesidad de expresarse con su verdadera esencia, una esencia oscura, innombrable y a menudo inconfesable.

Éste ejemplo no me resulta tan distante de lo que sería para mí una metáfora de la creatividad, porque todos los músicos hemos sentido apatía, debido en parte a lo larga, a menudo vitalicia que es ésta carrera, y es curioso como a veces en diez minutos puedes solventar el pasaje que siempre te ha fallado, o no veías claro que quieres decir en ésta frase, y en un momento lo ves clarísimo;  quizás en éste caso concreto esté hablando más de la inspiración, de como un buen profesor puede motivarte tanto, que lo veas todo claro y que sientas que solo le tienes que echar unas horas y punto, o que lleves una obra a un determinado nivel y te motivan como si le dieran a un minúsculo interruptor, porque es literalmente minúsculo, nada técnico, nada musical, solo una motivación que puede ser cualquier cosa y encendieran la creatividad que creías muerta pero que solo estaba dormida, descansando.

Hace poco un buen amigo me escuchó el primer movimiento del concierto para violín de Tchaikovsky, es un concierto que he llevado a concurso, y a concierto varias veces, y por lo tanto podría decirse que lo conozco bastante bien, de hecho quizás lo conozca demasiado bien, porque a menudo cuando tocas algo muchas veces pierdes ese “duende” que llaman los intérpretes de flamenco. Pues éste amigo toca el trombón, no conoce evidentemente la técnica del violín ni las dificultades de éste concierto, pero hizo que mi interpretación mejorara un 35% al menos. La inspiración no viene solamente de profesores, intérpretes mejores que tú etc… la musa de tu inspiración puede estár en cualquier sitio y puede aparecer en cualquier momento. Solo hay que procurar que te pille trabajando, tal y como dice el refrán y estar receptivo para darte cuenta de lo maravilloso y divino que es lo que estás recibiendo, y es dificil cuando desde pequeño te han “apretado” tanto para superar las grandes dificultades que tiene tu instrumento, muchas veces es difícil pensar de manera creativa y salirte del mundo técnico para preguntarte como humildemente puedes poner al servicio de la idea musical tu técnica. Si nuestro mundo fuera bastante más sano estoy seguro que la linea entre profesor-alumno se difuminaría bastante y aprenderíamos mucho más.

El terapeuta